Publicado el 28 Enero, 2020 Ricardo Ode. A mediados del siglo IX a. C., un joven de nombre Miguel III ascendió al trono del Imperio Bizantino. Su madre, la emperatriz Teodora, había sido desterrada a un monasterio, y el amante de ella, Teoctistus, asesinado. La conspiración para destituir a Teodora y entronizar a Miguel había sido MOSAICO DE JUSTINIANO, SU SÉQUITO Y RELIGIOSOS. octubre 24, 2018. San Vital. Rávena. Arte bizantino. Edad de oro de Justiniano. Situado en la zona inferior de los laterales del ábside. Se trata de una de las composiciones más célebres. Sobre fondo dorado y verde, Justiniano ocupa el centro de la composición ataviado con la indumentaria En su círculo más próximo y para la dura tarea de gobernar, no estaba sola, pues contaba con la ayuda de los EUNUCOS (personas sometidas a castración desde una temprana edad, que los hacía inmunes a los placeres de la carne, o al menos eso parece, y cuya "esterilidad" les otorgaba una "posición privilegiada" junto a la emperatriz, de Marozia (* 892 – † 955), noble romana también conocida como Mariozza, era hija de Teodora (hermana de Adalberto de Toscana) y del senador romano Teofilacto I, aunque otras fuentes afirman que su verdadero padre fue el papa Juan X . Fue una de las mujeres más influyentes de su época desde que, en 907, con 15 años se convirtió en la Mujer de cáracter y carismática gobernante, la fascinante emperatriz Teodora fue una gran amante del arte, la indumentaria y las joyas como nos trasmiten los mosaicos de San Vital. Poco sabemos con certeza sobre ella. La visión que nos dejó Procopio, el cronista de la Corte bizantina, no puede ser más negativa, poco creíble y escandalosa. El 18 de septiembre de 1866, la emperatriz de México salió con su séquito con destino a Roma. El 21 y el 29 de septiembre acudió al Vaticano, pero el Santo Padre les negó la ayuda que necesitaban, recordándole que Maximiliano había ratificado las Leyes de Reforma y por lo tanto, la Iglesia los abandonaba a su suerte. En el retrato de Teodora se puede apreciar la fuerte personalidad de la emperatriz, que curiosamente era una artista circense y que por lo mismo no tuvo fácil poderse casar con el emperador, lo que consiguió finalmente gracias a la promulgación de una ley que permitía el matrimonio entre clases sociales diferentes. Aparecido originalmente en 1941, desde el principio fue todo un éxito editorial y con el tiempo se convirtió en un ‘clásico’ de la historiografía de la arquitectura moderna. Además, el autor se preocupó de actualizarlo periódicamente, de modo que su contenido siempre incluyó la información más reciente. Baja Edad Media - 1300-1500. Hubo muchas mujeres famosas a lo largo de estas tres épocas, pero las doce siguientes se encuentran entre las más conocidas: La emperatriz Teodora de Bizancio. Hilda de Whitby. Ende, la iluminadora. Ethelfleda, señora de los mercios. Matilde de Toscana. Porta tiara real rodeada por el nimbo y a su vez la capa del emperador. Aparece acompañado por todo su sequito y sujetando a modo de ofrenda una patena para la iglesia de San Vital de Ravena que fue consagrada en el año 547. En el caso los dos hombres que aparecen a la izquierda de la emperatriz podrían ser las figuras masculinas de su corte. x1hNYkL.